Pertenencia

Tal vez determinados gestos no alcancen para mostrarte que, el sol que ahora entra por mi ventana, no genera ninguna sensación en mi piel. Mis sentidos están en la búsqueda de otros límites, generando sosiego en la profunda pena que arrulla mi corazón, mientras vos no estás acá.
Libero una ternura cínica ante la brisa otoñal que se golpea contra mi mirada, cegada por el peso en mi corazón. Tan cerrado está mi sentir, que no puedo dejar de pensar en la soledad que dejó paso a este anhelo de tocarte, mientras un latido amargo, en mi corazón, no puede abandonar el sosiego, ni siquiera en las imágenes del futuro que vendrá…
Por que este sentir en mi corazón, que no te llega a encontrar, te pertenece…
Siempre… te pertenece…
Y esta canción triste, de caja musical, que llena el cuarto iluminado por sombras, te pertenece… te busca, te anhela…
Te desea, tanto, que no puedo dejar de oír en cada palabra que leo, tu voz haciendo eco en mi corazón… Tu hablar suave, meditado… Llenando el vacío que hoy habita mi corazón… que te pertenece…
Tan profundo, todo este sentir, tuyo, te pertenece… tuyo…


